Qué dicen nuestros padres

“Después de tres años de pertenecer a la gran familia Ignaciana, nos sentimos muy complacidos con nuestras experiencias en el Colegio. La excelencia académica es única. El desarrollo integral de sus alumnos, y sobre todo su filosofía de Católicos comprometidos, dan a los estudiantes del Colegio San Ignacio de Loyola las herramientas necesarias para formarlos como hombres cristianos, responsables, capaces de discernir y pensar, firmes en sus creencias y con las destrezas necesarias para su futuro.

El Colegio le ha ofrecido a nuestros dos hijos una experiencia educativa complementada con excelentes oportunidades prácticas como las Ferias Científicas y competencias de materias, entre otros. Además participaron en deportes, en actividades religiosas (retiros, misas y actividades de servicio) y experimentaron con las artes con el club de Muralia y Actividad Cultural del Colegio.”

-Tere Aponte, madre de Alejandro J. Rivera (Clase 2012) y Angel J. Rivera Aponte (Clase 2010)

“Los años que mi hijo a estudiado en el Colegio San Ignacio de Loyola han sido de mucho crecimiento intelectual y espiritual. En el Colegio hay un lugar para cada joven, según sus intereses. Hay diversas actividades educativas, espirituales y extracurriculares. El servicio a los demás es una que resalta en el diario vivir del Colegio.

El sistema de enseñanza es uno que aporta para que los jóvenes desarrollen su liderazgo, independencia, criterio propio, espiritualidad entre otros; esto convierte a los jóvenes en hombres íntegros y polifacéticos.

Es un Colegio que considero único, no podría compararlo con ninguna otra institución educativa. Finalmente, les digo que mi hijo ha sido muy feliz durante los años que ha vivido en el Colegio San Ignacio de Loyola, al igual que nosotros como familia.”

- Glorimar Ruiz, madre de estudiante de la Clase 2008

“Académicamente la escuela ofrece un programa de excelente calidad. Nuestros hijos están constantemente siendo motivados para aprender y discernir por sí mismos. El cuerpo docente y la administración de la escuela están en constante comunicación con los padres e hijos.

La planta física del Colegio contiene todos los componentes necesarios: salones amplios, biblioteca, centro de computación, auditorio, cafetería, facilidades deportivas y capilla, entre otras. Las actividades extracurriculares son muy variadas. Éstas, por ejemplo el servicio a la comunidad, les han permitido a nuestros hijos ir creciendo para convertirse poco a poco en "hombres al servicio de los demás". La comunicación con el cuerpo docente la hemos podido realizar sin problemas. En fin estamos muy contentos con la experiencia vivida en la escuela.

- Maruquel Palau-Reynolds, madre de estudiantes de las Clases 2009 y 2012.

“Mi experiencia en el Colegio San Ignacio de Loyola ha sido una muy enriquecedora. Mi hijo comenzó en el Colegio en séptimo grado. Él goza de una excelencia académica la cual ha desarrollado tanto a su dedicación a los estudios como al estímulo que le han proyectado sus maestros. Esto ha ido acompañado por un alto grado de autoestima. Para mi satisfacción y placer, fue miembro de la sociedad de honor “junior” y ahora es miembro de la sociedad nacional de honor. También se ha destacado como líder participando en clubes, la directiva de la clase y en el Consejo de estudiantes. Representa para mí un honor formar parte de esta gran familia del Colegio San Ignacio de Loyola.”

- Madre de estudiante de la Clase 2009.